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Historia de la bicicleta

marzo 18, 2019
Historia de la bicicleta

Al igual que la moda, la bicicleta ha ido evolucionando con el tiempo. Si bien una vez el automóvil fue considerado el medio de transporte del futuro, hoy en día son cada vez más los ciclistas los que parecen dominar la mayoría de las ciudades del planeta, dibujando un futuro prometedor para la bicicleta.

La importancia de la bicicleta no puede ser subestimada: su evolución le ha dado al hombre el primer medio de transporte de dos ruedas con motor humano, ha ayudado a emancipar a las mujeres y es un símbolo de progreso, placer y entretenimiento. Representando libertad y ocio, es también un símbolo de esperanza, un medio de transporte ideal para un futuro que enfrenta problemas a gran escala como el cambio climático, la epidemia de obesidad y el aumento de la población, especialmente en las ciudades. Sin duda, la bicicleta ha recorrido un largo camino desde sus humildes comienzos.

Los orígenes

Aunque hay algunas pruebas bastante cuestionables de la existencia de la bicicleta antes del siglo XIX, en particular algunos bocetos atribuidos a Leonardo da Vinci, que datan del siglo XV e ilustran un vehículo con dos ruedas semejante a una bicicleta. Esta máquina, desde la imaginación del gran hombre, nunca llegó a salir de la mesa de dibujo. La autenticidad de los documentos en cuestión nunca se habría probado.

Actualmente está ampliamente aceptado que la primera bicicleta fue inventada en 1817 en Alemania, por un hombre llamado Baron Karl von Drais. Apodado Laufmaschine, que significa “máquina de correr” en alemán, fue patentada en 1818 como el primer carro dirigible de dos ruedas con motor humano e inmediatamente tuvo cierto éxito comercial. Otros diseñadores adoptaron rápidamente el concepto, incluido Denis Johnson, de Londres, quien creó una versión mejorada de la máquina para correr original de Drais. Tallada casi completamente en madera con una rueda delantera orientable, fue diseñada para reducir a la mitad el tiempo de cualquier trayecto.

Draisienne

Este invento de dos ruedas no tenía pedales y los ciclistas tenían que impulsarse precariamente con los pies clavandose las costillas en el manillar mientras intentaban mantener el equilibrio. Apodada “dada”, cuyo nombre venía de un juguete infantil y oficialmente conocida como velocípedo, su forma era más o menos como la de las bicicletas de dos ruedas que conocemos hoy en día.

Entre 1818 y 1820, poseer un velocípedo se convirtió en una moda que se extendió como la pólvora por Europa Occidental y América del Norte y se consideró un artículo moderno e innovador que debía tenerse, especialmente en la sociedad londinense. Sin embargo, su popularidad disminuyó en pocos años y algunas ciudades incluso llegaron a prohibir su uso debido a la cantidad de accidentes entre velocípedos y peatones que, lamentablemente, habían ocurrido.

Las décadas entre 1820 y 1850 hicieron que el velocípedo se evolucionara a varias formas diferentes, cada una creada a partir de la idea de un vehículo de propulsión humana que seguía tecnologías similares a las del velocípedo. Estos nuevos modelos tenían tres o cuatro ruedas (conocido como triciclo o cuadriciclo) las versiones más nuevas estaban equipadas con características adicionales, como pedales y manivelas. Los pedales se utilizaron antes del desarrollo de las cadenas de la bicicleta para colocarlos lejos del eje del volante, y más tarde se usaron los pedales para hacer avanzar la bicicleta.

Primeras bicicletas con pedales

Velocipedo con pedales

Durante la década de 1860, Pierre Michaux, fundador de la empresa Michaux, desarrolló la primera bicicleta de dos ruedas realmente popular, convirtiéndose en un gran éxito comercial. A la cual se le añadieron pedales y manivelas giratorias en la rueda delantera, por lo que el ciclista podía hacer moverse la bicicleta pedaleando. Fue un éxito inmediato y por un breve periodo, se puso muy de moda, sin embargo tenía algunos inconvenientes.

Los marcos de metal y llantas de hierro utilizadas para las ruedas hacían que una de aquellas bicicletas llegara a pesar hasta 50 kilos, lo cual era desmesurado. Esas bicicletas eran conocidas como las “Sacude huesos” y como su nombre indica, eran sumamente incómodas y difíciles de usar, a pesar de la adición de asientos con muelles. Asimismo, no eran nada prácticas a la hora de montar, ya que el piloto tenía que correr junto a la bicicleta y saltar sobre el sillín con la bici en movimiento.

Un número de cambios comenzaron a implementarse, incluyendo la adición de cubiertas de caucho para reemplazar las ruedas de metal y rodamientos de bolas para mejorar el movimiento de los pedales. En ese momento, el velocípedo en sus versiones de tres y cuatro ruedas también se hizo popular, haciendo avanzar un proceso en el que los inventores trataban de desarrollar toda una gama de modos de transporte a cada cual más eficiente.

La bicicleta en China

Aunque hoy en día China es conocida como la capital mundial de la bicicleta, esta fue introducida en la década de 1860 por un funcionario chino llamado Bin Chun, el cual vio el velocípedo cruzando las calles de París durante una visita. Habiendo estado recientemente bajo la autoridad occidental, China no estaba muy receptiva a otra invención extranjera más, por lo tanto la idea tuvo un gran rechazo.

Hacia finales del siglo XIX, los extranjeros eran casi los únicos usuarios de la bicicleta en Shangai, mientras que los autóctonos seguían utilizando el palanquín o el último invento, el rickshaw (inventado en 1870). Simplemente no era socialmente aceptable que cualquier persona china respetable se moviera por sus propios medios, o peor aun, que se la viera sudando. Sin embargo, a pesar de la lenta adopción de las dos ruedas, estaba claro que Bin Chun había abierto los ojos de la población de uno de los mercados más grandes del mundo para la bicicleta.

La Penny-Farthing en la época victoriana

Entre 1869 y 1880, se intensificó notablemente la demanda de bicicletas que podían utilizarse en distancias más largas y a mayor velocidad. Alrededor de 1880, los fabricantes aumentaron el tamaño de la rueda delantera de las bicicletas a tamaños que ponían los pelos de punta. Esas nuevas bicicletas con su desmesurada rueda delantera se conocían entonces como “Penny-farthing” porque vista desde el lateral, parecía una gran moneda inglesa que tiraba de una más pequeña.

También se llamó “Rueda de la fortuna” o “bicicleta normal” y ganó popularidad muy rápidamente, especialmente en Gran Bretaña y los Estados Unidos. Varias mejoras clave de aquella época redujeron el peso del cuadro y aumentaron la comodidad del ciclista. El diseño de la rueda se mejoró aún más gracias a los radios y los rodamientos de bolas. Aunque el “Penny-farthing” fue popular solo por un corto periodo de tiempo, se convirtió en un símbolo del ocio victoriano tardío.

Es cierto que el diseño original permitió ir más lejos y más rápido con cada actualización de la rueda delantera, pero seguía estando muy lejos de ser práctico. Conducirlo era muy difícil y extremadamente peligroso. De hecho, saber cómo caer de la bicicleta se convirtió en un requisito indispensable para cualquiera que osara subirse a alguno de aquellos engendros del diablo.

La bicicleta con ruedas del mismo tamaño o “de seguridad”

A pesar de las notables mejoras que supusieron las llantas de goma y los frenos, el “Penny-farthing” pronto perdió popularidad. A finales de la década de 1890, la bicicleta con dos ruedas del mismo tamaño, también llamada “bicicleta de seguridad”, fue una de las novedades más importantes en la evolución de la bicicleta.

Aquel Nuevo modelo se convirtió en la estructura universal que ha perdurado hasta hoy en día, con otros elementos clave como los pedales fijos que impulsan la rueda trasera a través de la cadena y los engranajes, y las barras y horquillas que soportan la rueda delantera, que siguen presentes en las bicicletas actuales. Aquella época se convirtió en “la edad de oro” del ciclismo. También tuvo un profundo impacto en el papel de las mujeres en la sociedad, lo que le valió a la bicicleta el apodo de “máquina de la libertad”.

Una mujer que supiera usar la bicicleta podía disfrutar de una mayor movilidad física igualándola a la de los hombres. Las mujeres ciclistas también necesitaban prendas más prácticas, mientras que las modas victorianas, como corsés, faldas largas y pesadas, enaguas o aros, restringían el movimiento en una bicicleta. El nuevo modo de transporte ayudó a impulsar el desarrollo de ropa más práctica y neutra en cuanto al género, como pantalones holgados y culottes.

La llegada del automóvil

Entre los 20 y los 50, la gente desplazó su atención de la bicicleta a los automóviles, los cuales eran vistos en aquella época como el transporte del futuro. Después de los “locos años 20” vino la Gran Depresión y el estado de ánimo del mundo cambió, con una guerra mundial en los años 30 y 40 y más tarde la guerra fría.

En los años 50 y 60, el coche era el rey absoluto y la mayor parte de las bicicletas vendidas eran destinadas al public infantil. En las ciudades, los ciclistas a menudo eran ninguneados y abusados por los automovilistas, el automóvil se había convertido en el medio de transporte preferido de las masas.

El auge ciclista en China

Sin embargo, en China, durante la década de 1920, aumentó el entusiasmo por el ciclismo, y durante la década de 1930 se crearon las primeras fábricas de bicicletas. Cuando en 1949, China se convirtió en la República Popular de China, el partido comunista decidió que la bicicleta debía ser el principal medio de transporte urbano de la población. La mayoría de la gente se desplazaba de casa al trabajo en bicicleta, y en 1958, China producía más de un millón de bicicletas cada año.

Hasta la fecha, China es el mayor fabricante de bicicletas del mundo y produce aproximadamente el 60% de todas las bicicletas que se venden en el planeta.

Primeras competiciones ciclistas en Europa

La primera competición importante de ciclismo tuvo lugar a principios del siglo XX, pero tuvo que ser interrumpida durante la Segunda Guerra Mundial, hasta 1947, cuando tuvo lugar en Francia por primera vez desde antes de la guerra. La ruta consistía en 20 a 25 etapas, repartidas por Francia, Luxemburgo y Bélgica y el ciclista que ganaba cada etapa individual era el que llegaba a la meta en el menor tiempo posible.

Este formato de etapa dividida duró hasta la década de 1980. En 1953, se introdujo el “sistema de puntos” de la camiseta verde (se eligió el color verde porque la carrera estaba patrocinada por un fabricante de cortadoras de césped) .

La fiebre por la bicicleta de los años 60

Después de las guerras y la Gran Depresión, los 60 abrieron el camino para la prosperidad y la creatividad. Fue uno de los periodos más fructíferos de nuestra historia reciente, un tiempo de esperanza, libertad de expression y expansion de las artes, la moda y la música adoptadas por una generación que no temía romper moldes.

Fue una época de cambios que también dejó su huella en la evolución de la bicicleta, siendo el periodo de mediados de los 60 a mediados de los 70 uno de los más álgidos en lo que a la popularidad de la bicicleta se refiere. Con una mayor conciencia pública de la necesidad de mantenerse en forma, las ventas de bicicletas subieron como la espuma.

Esta fue la época en la que se creó el BMX, cuyo diseño se inspiró en los campeones de motocross y cuya popularidad se extendió por la cultura popular. Su aparición en películas de culto como E.T., Karate Kid y BMX Bandits, con el BMX en “estilo libre”, ha afianzado aún más su popularidad entre los jóvenes.


Se podría decir que el ciclismo de montaña ha existido desde siempre, a fin de cuentas, pocos caminos pavimentados existían en el siglo XIX. Pero no fue hasta los 80 cuando se creó la primera bicicleta de montaña propiamente dicha. Basada en un diseño de unos hippies californianos, aquellas bicicletas fueron creadas para salirse de la carretera, recorrer senderos, terrenos accidentados y tirarse cuesta abajo por las laderas de las montañas. Las primeras eran apodadas las “rompehuesos” debido al uso de materiales pesados y a su falta de suspensión.

En los 80, sin embargo, los fabricantes comenzaron a incorporar materiales ligeros de última generación, como el aluminio, amortiguadores y horquillas de suspensión, en las bicicletas de montaña. Los neumáticos de una bicicleta de montaña son anchos y ranurados para mantener el equilibrio y proporcionar un mejor agarre.

La bicicleta hoy en día

Cada vez más personas eligen el ciclismo como una forma sostenible y económica de moverse por las ciudades y como una forma recreativa de mantenerse en forma. Muchas ciudades de todo el mundo se han volcado en apoyar activamente el ciclismo como parte de la solución a los problemas medioambientales y de congestión del tráfico, invirtiendo en infraestructuras como carriles bici y servicios municipales de alquiler de bicicletas para estimular su uso masivo por los ciudadanos.

Mientras que el ciclismo urbano se ha vuelto más popular, lo mismo ocurre con la personalización de las bicicletas, lo que lleva a la creación de la bicicleta “Fixed Hipster” o Fixie. Se trata de una bicicleta en su forma más básica, de piñon fijo. Y sin embargo, tiene desventajas: es imposible ir a toda velocidad con una Fixie.

Es como si la evolución de la bicicleta hubiera dado un giro completo. Las bicicletas Fixie son ideales para el ciclismo urbano, y como te obligan a pedalear sin importar lo lejos que vayas o hacia dónde vayas (cuesta arriba o cuesta abajo), también son buenas para mantenerte en forma.

La fixie es generalmente mucho más liviana que otras bicicletas. Quizás en esta época de consumo masivo, son tan populares porque representan la última frontera de la simplicidad, despojada de accesorios, se focaliza en lo esencial para convertirse en la bicicleta clásica definitiva.

La Fixie se ha hecho popular entre todo tipo de personas, no solo hipsters, que desean volver a conectar con su entorno.

La bicicleta eléctrica

El futuro a corto plazo parece ser eléctrico, la bicicleta eléctrica no para de ganar terreno y se extiende como la pólvora espoleada por el creciente deseo de nuestra sociedad de usar vehículos de ocio y transporte sostenibles.

Si quieres saber más, hemos preparado un artículo sobre la bicicleta eléctrica que podrás encontrar siguiendo este enlace.